2/25/24 - SEGUNDO DOMINGO DE CUARESMA.

Queridas Hermanas y Hermanos,

    La Cuaresma ha comenzado bien y siempre me sorprende como la lglesia, en su sabiduría, el segundo Domingo de Cuaresma nos da el Evangelio de la transfiguración de Jesus ante sus discípulos. El mensaje es claro, que el propósito de la Cuaresma es llevarnos al encuentro con Dios. El propósito de la Cuaresma es llevarnos a la transfiguración individual ante Dios. Cristo nos transformara si le dejamos guiar, si escuchamos su voz y lo seguimos, si aceptamos su invitación a su amistad. El transformara no solo nuestra mirada, sino sobre todo nuestro corazón. El transformara nuestras vidas si dejamos que nos lleve por el camino de la Cuaresma.

    La Cuaresma es un camino hacia la transfiguración después de un encuentro y una  experiencia significativa con Dios, con Cristo, con los Profetas, con los Santos. Transformados por la gracia, nos encontraremos en la forma en que Dios quiso que fueramos. Este es mi hijo amado, esta es mi hija amada en quien tengo complacencia, van a ser las palabras de Jesus para nosotros, si dejamos que nos lleve al monte de la transfiguración en esta Cuaresma. Este es el objetivo de la Cuaresma y de la vida cristiana, esto es lo mejor que podemos ser, esta es “la mejor versión de nosotros mismos” como diría Matthew Kelly.

    Esta es la promesa del Evangelio, llegar a la casa del Padre en el cielo. Entonces dejarse transformar, es dejarse saborear las cosas del cielo. Como dijeron los discípulos a Jesus: “hagamos aquí tres tiendas y nos quedamos, que bueno es estar aquí”, por eso es maravilloso hacer esa experiencia de transfiguración, experiencia de Dios, que nos lleva a la transformación de nuestra vida. Asi que el propósito de la cuaresma es totalmente positivo, aunque parezca negativo y penitencial. Hay un propósito en la conversión,  se refiere a abandonar nuestras inclinaciones pecaminosas, confesar nuestros pecados y volvernos libres para Cristo. Entonces, ese proceso de purificación es el primero, que se logra al admitir nuestro quebrantamiento y necesidad de transformación, de mejora, de conversión, de salvación.

    La penitencia, es el buen camino para aprender de nuestro quebrantamiento. ¿Quién de nosotros no necesita purificación?, ¿Quién no necesita conversión?, ¿Quién no necesita transformación? Todos queremos experimentar la transfiguración de Cristo pero para llegar estamos invitados a ir al desierto como estuvo Jesus 40 dias en el desierto; 40 dias de Cuaresma, para ser tentados, para ser expuestos  por las debilidades que tenemos, debilidades con las que debemos lidiar. “!Arrepientanse y crean en el Evangelio!” Toma estos 40 dias con oración, ayuno y limosna, y seguramente el Señor te transformara, y si somos fieles a ello Cristo se transfigurara ante nosotros dándonos el vislumbre de gloria, eso nos inspirara para el tiempo venidero y motivara, usando nuestra vida cristiana. ¡!!Ven Señor Jesus!!!

    Aprovechemos esta invitación para hacer que esta Cuaresma sea la mejor de todas, implicándonos en caminar con Jesus en el desierto de nuestras vidas y abriéndonos a la posibilidad de un encuentro con Dios. “Entonces los angeles le servían”, como dice el Evangelio. Que la fe de Abraham sea ejemplo de confianza total en Dios y en el don de la resurrección de su hijo Isaac. Para Abraham se hizo evidente que si Dios le dio un hijo en primer lugar, Dios fácilmente puede resucitarlo de entre los muertos incluso si iba a sacrificarlo. Que nuestra fe sea igual de fuerte hoy. Dios los bendiga a todos siempre!!!

P. Stan